
Cautivo en mi destino,
Pero sin darme por vencido,
crueles días aburridos,
Sin visitar tu hermosa imagen
y vuestros dulces escritos,
Retorno para ser visto,
Criticado o leído,
adorado, odiado o soñado...
Vuelvo! precioso tesoro,
yo no te olvido!
Vuelvo por que estoy vivo,
y vivo para ver tus fotos y leer tus escritos,
fotos de ensueño, belleza pura, dulce cobijo,
letras de dulces sueños vividos,
y mi corazón palpitante y henchido
de ilusiones inhaladas,
de tu idílico amor divino.
Amores ignorados,
amores desnudos!
Verbo que libera,
alifato de lo sufrido,
Para que otros reconozcan,
Y sepan, no están solos!
Cuando se ama, se ha perdido o concebido,
sólo hay algo, por lo que soy seducido,
que pone fín al ser dolido;
postular mi sincero afecto,
y sin olvidar lo vivido,
respiro de nuevo el fuego de tu aliento...
Mi corazón henchido, estalla!
Mi alma en pedazos se eleva por tu elemento
y en una aspiración a tu alma esquisita ir...
para volar en tus bellos retratos
que son mi abrigo y sosiego...
Mis ojos por fin! encontraron su refugio.
Así, cuando en instante incomparado,
tu irresistible cielo sentí,
ciego, redimido, cual astro perturbado
me lance a ti para abismarme en tí!
dulce ser, diamante puro!
by Claudio 4U
No hay comentarios:
Publicar un comentario